Mostrando entradas con la etiqueta CSIC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CSIC. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de abril de 2012

15 días en agosto

Aportación de Mary A.


He visto un vídeo por ahí y creo que algo sí que tiene que ver con la filosofía... He buscado, he investigado y me he informado!! Repito como siempre, puede que sea una chorrada, pero aquí te lo dejo.



¿Qué quieres ser de mayor? Pregunta típica que nos suelen hacer a lo largo de nuestras vidas y que al final acabamos odiando…

En este video nos habla un niño que analiza a su modo de ver la concepción de felicidad que tienen los seres humanos observándolos por la calle. Se da cuenta de que al parecer ninguno es feliz, que los únicos felices son los niños, sin ningún tipo de preocupación ni de obligación.

Una teoría que podemos identificar  en el vídeo es la eudemonista, que según Aristóteles, la aspiración máxima del ser humano es la felicidad. Desde el punto de vista de este niño, sólo eres feliz hasta los 18… después  vives trabajando para conseguir la única recompensa de 15 días de vacaciones.

Otra teoría identificable podría  ser el epicureísmo, conseguir el placer evitando el dolor, según planteó Epicuro.

A mí este vídeo me ha hecho pensar y reflexionar, así que me quedo con la respuesta del niño ante esa pregunta tan molesta para algunos. “No quiero ser nada de mayor. Yo no quiero crecer.” 

lunes, 21 de febrero de 2011

El cerebro, una máquina manipulable

Os propongo un artículo que ha caido en mis manos por azar, tiene un par de años pero es muy interesante, sobre todo por la relación que puede tener con la concepción dualista que estamos viendo ahora mismo en clase, la sustancia pensante como motor de lo real. Es de Carlos Belmonte, el presidente del Instituto de Neurociencias de España, experto en los mecanismos del dolor y el funcionamiento del cerebro. En él propone cómo el dolor es absolutamente manipulable a través de la inhibición de la parte del cerebro que la controla , así como la posibilidad de borrar la memoria, modificar el cerebro para forzar el proceso de selección natural, cambiar la personalidad de la gente e incluso afectar a la capacidad de libertad. No habla de nada que, en cierto sentido, no se esté haciendo ya. La cuestión como él mismo dice es donde poner el límite.

Echad un vistazo y me decís.